
Con esperanza abrazamos el anhelo de lo prospero y el bienestar de nuestras familias, éxito laboral y que por algún motivo un tiburón le muerda una pierna a Criss Angel.
Con esta breve reflexión me despido y les deseo a todos un excelente año 2009 donde Pepe y yo seguiremos informándolos de erecciones y niños crudos. Les dejo también lo que para mí fue lo mejor que he visto (y escuchado) en todo el año, y tal vez en mi vida: La señora que se cae aplastando uvas.