martes, 25 de mayo de 2010

Adiós Gabriel Vargas..


Es una lástima que realmente poca gente jóven sepa quién era este gran caricaturista. Es una lástima que hoy hayamos perdido a uno de los grandes mexicanos, que nos enseñó a darle la cara a la adversidad con cinismo.

La Familia Burrón, nos enseñaba el día a día de la familia mexicana, que no tiene dinero mas que para comer tortillas y frijoles refritos en aceite de carro. Nos enseñó a soñar en que algún día el gobierno nos podría enviar nuestros tres alimentos diarios a través del fax.

Con la familia Burrón también aprendí que la verdadera razón por la que le quitaron los ceros a nuestro peso, fue porque los millonarios de a millón querían distinguirse de los millonarios pobres. Por eso, cuando quitaron los ceros, a las personas que tenían pocos millones dejaron de portar el título de millonarios.


Aprendí que un vampiro se tiene que cuidar del tipo de sangre que toma. Como el conde Satan Carroña, que llegaba a las fiestas, les chupaba "el mole" a las niñas, lo escupía en una botella de coca, y se regresaba en friega a su casa para que su asistente revisara si era mole sano o no, antes de que este coagulara.

También aprendí del sacfrificio que hacen algunas madres, como Gamucita Pericocha viuda de Pilongano, que se quea sin comer porque el parásito de su hijo, Avelino Pilongano, pueda dedicarse a tirrar barra todo el día con la excusa de que así viven los poetas.

Editorial Porrua edita desde hace varios años unos libros que compilan lo mejor de La Familia Burrón. Si se llegan a topar alguno por ahí, comprenlo. Y leanlo. En serio, es una visión muy diferente del México que conocemos.


Don Gabriel Vargas, a los 95 años, nos ha dejado. Pero por lo menos un servidor, siempre recordará con mucho cariño a la encueratriz Borola, al peluquero Regino y El Rizo de Oro. a Macuca, a Cadaverina, a Rigoberto Memelas, etc.